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Del diseño al armado: cómo generar instrucciones de montaje en minutos

hace 7 horas
5 min de lectura

Las instrucciones de los planos de armado para packaging pueden generarse aprovechando la información del propio diseño estructural. Un modelo 3D con una secuencia de plegado definida permite representar las diferentes etapas del montaje y utilizar esas vistas para crear documentación visual, evitando reconstruir manualmente información que ya existe dentro del proyecto.


Diseñar un packaging o un exhibidor no termina necesariamente cuando su estructura está lista.

Después del diseño aparece una pregunta mucho más práctica:

¿Cómo comunicamos correctamente la forma en que debe armarse?

En estructuras sencillas puede parecer evidente. Pero cuando hablamos de exhibidores, packaging de varias piezas o diseños con diferentes pliegues y puntos de encaje, la secuencia de armado puede convertirse en información tan importante como el propio plano estructural.

Muchas veces ya tenemos prácticamente toda esa información dentro del proyecto: estructura, piezas, pliegues, vistas y una representación tridimensional.

Sin embargo, al momento de preparar las instrucciones de montaje, volvemos a generar capturas, ordenar imágenes o construir manualmente un documento para explicar algo que, en gran parte, ya habíamos definido durante el diseño.

¿Podemos aprovechar mejor esa información?

Diseño estructura

El 3D puede ser mucho más que una presentación

Cuando hablamos de visualización 3D en packaging, normalmente pensamos en mostrar cómo se verá el producto terminado.

Y tiene sentido.

Antes de fabricar un prototipo físico podemos visualizar una caja o un exhibidor, analizar su estructura, revisar diferentes perspectivas y presentar una propuesta mucho más comprensible para el cliente.

Pero existe una segunda aplicación que puede resultar igual de interesante:

utilizar el modelo para comunicar cómo debe armarse.

Si durante el desarrollo estructural podemos representar la transformación desde una estructura plana hasta el producto terminado, los diferentes pasos de esa secuencia pueden convertirse en una herramienta de comunicación.

El 3D deja entonces de ser solamente una imagen atractiva del resultado final.

Se transforma también en información de producción y montaje.

Del modelo 3D a las instrucciones de armado

Pensemos en un exhibidor compuesto por varias piezas.

Para la persona que desarrolló el proyecto puede resultar evidente qué pieza va primero, dónde realizar cada pliegue o cómo deben encajar sus componentes.

Pero quien recibe el producto para montarlo no necesariamente participó en su diseño.

Y ahí aparece un desafío muy sencillo:

Diseñar correctamente no significa necesariamente comunicar correctamente.

Una secuencia visual permite mostrar progresivamente cómo una estructura pasa desde su estado inicial hasta el producto completamente armado.

Cada etapa puede representar una acción: plegar, posicionar, insertar, unir o cerrar.

Estas vistas pueden posteriormente organizarse para construir un plano o una guía de montaje mucho más fácil de interpretar.

Lo interesante es que no estamos creando nuevamente el producto.

Estamos reutilizando información generada durante el propio proceso de diseño.


Una misma información puede tener diferentes usos

Durante el desarrollo de un packaging o exhibidor generamos una cantidad importante de información.

Dimensiones, materiales, piezas, líneas de corte, pliegues, estructura y representaciones tridimensionales forman parte de un mismo proyecto.

Pero no todas las personas necesitan recibir esa información de la misma manera.


  • Diseño: necesita trabajar sobre la estructura.

  • Producción: necesita información técnica precisa.

  • Montaje: necesita comprender la secuencia.

  • El área comercial: puede necesitar presentar el concepto.

  • El cliente: probablemente quiera entender rápidamente cómo se verá y funcionará la solución.


La información de origen puede ser la misma.

Lo que cambia es cómo la comunicamos según quién la necesita.

Y ahí aparece una oportunidad importante para mejorar los procesos.


Automatizar no siempre significa automatizar una máquina

Cuando hablamos de automatización dentro de la industria gráfica y del packaging, es fácil pensar inmediatamente en grandes sistemas de producción.

Pero automatizar también puede significar algo mucho más cotidiano:

dejar de repetir tareas que el flujo de trabajo podría resolver utilizando información que ya existe.

  • Volver a tomar capturas.

  • Reconstruir vistas.

  • Preparar manualmente cada etapa.

  • Pasar información entre diferentes aplicaciones.

  • Crear nuevamente documentos cada vez que aparece un nuevo diseño.

Son pequeñas tareas que forman parte del trabajo diario y que muchas veces aceptamos simplemente porque “siempre se ha hecho así”.

La pregunta interesante es otra:

¿Qué información estamos creando más de una vez dentro de nuestros procesos?

Identificar esas repeticiones es uno de los primeros pasos para encontrar oportunidades reales de automatización.

El diseño estructural está evolucionando

Las herramientas actuales de diseño estructural permiten trabajar de una manera mucho más integrada.

Ya no se trata únicamente de dibujar líneas de corte y plegado.

Hoy es posible desarrollar una estructura, visualizarla tridimensionalmente, definir secuencias de plegado y montaje y aprovechar posteriormente esa misma información para generar documentación.

Esto cambia el rol del archivo de diseño.

En lugar de ser solamente el punto de partida para fabricar una estructura, puede convertirse en una fuente central de información para diferentes etapas del proyecto.

Y esto es especialmente interesante en packaging, exhibidores POP/POS y estructuras de cartón corrugado, donde explicar correctamente cómo funciona una solución puede ser tan importante como diseñarla.

Del diseño a una comunicación más clara

Un buen flujo de trabajo no debería terminar simplemente cuando el diseño está terminado.

Debería permitir que la información llegue de manera clara a las personas que participan después.

  • Producción.

  • Comercial.

  • Montaje.

  • Cliente.

Cada uno necesita comprender una parte diferente del proyecto.

Por eso, cuando evaluamos tecnología para diseño estructural, también vale la pena preguntarnos:

  • ¿Qué ocurre con la información después de diseñar?

  • ¿Podemos reutilizarla?

  • ¿Podemos visualizar el armado?

  • ¿Podemos generar documentación?

  • ¿Podemos compartirla fácilmente?

  • ¿Podemos evitar reconstruir información que ya existe?

Estas preguntas pueden revelar oportunidades de mejora que muchas veces permanecen escondidas dentro del trabajo cotidiano.

¿Cómo se puede llevar esto a la práctica?

En Synergy SB trabajamos con tecnologías especializadas para diseño estructural de packaging y exhibidores que permiten conectar el desarrollo del proyecto con su visualización 3D, secuencia de armado y documentación.

Una de las soluciones con las que trabajamos es EngView Package & Display Designer, plataforma especializada en diseño estructural que incorpora herramientas para desarrollar este tipo de flujo.

En nuestro video “Cómo generar planos de armado en minutos | Synergy SB” mostramos un ejemplo práctico de cómo la información de un proyecto puede aprovecharse para generar una guía visual de montaje.


Pero cada empresa trabaja de una manera diferente.

El tipo de packaging que desarrolla, la complejidad de sus estructuras, la cantidad de diseños que procesa y la forma en que actualmente genera su documentación determinan dónde puede existir una oportunidad real de mejora.


En Synergy SB podemos revisar junto a tu equipo cómo están desarrollando actualmente sus proyectos de packaging o exhibidores, identificar oportunidades de mejora y mostrarte cómo las herramientas de diseño estructural pueden integrarse a tu flujo de trabajo.


¿Quieres saber si este tipo de flujo puede aplicarse en tu proceso?

CONTACTAR A SYNERGY SB: contacto@synergysb.net

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