top of page

Prueba de color: ¿por qué dos impresoras pueden dar resultados diferentes con el mismo archivo?

hace 51 minutos
6 min de lectura

Una prueba de color no depende solamente del archivo que enviamos a imprimir. La impresora, las tintas, el papel, la calibración, el perfil ICC y la configuración del RIP forman parte del sistema. Por eso, un mismo archivo puede producir resultados diferentes cuando cambia alguno de estos elementos


  1. Tenemos un archivo que conocemos.

  2. Lo enviamos a imprimir y obtenemos el resultado esperado.

  3. Después enviamos exactamente el mismo archivo a otra impresora.

  4. El PDF no cambió.

  5. Los valores de color tampoco.

Pero al colocar ambas impresiones una al lado de la otra descubrimos algo:

El resultado no es exactamente el mismo.

Entonces aparece una pregunta bastante lógica:

Si estamos utilizando el mismo archivo, ¿por qué el color puede ser diferente?

La respuesta comienza por entender algo fundamental:

el archivo puede ser el mismo. La condición de impresión no necesariamente lo es.


Una prueba de color es mucho más que un archivo

En nuestro artículo anterior hablamos de la importancia que tiene el papel dentro de una prueba de color.

Y precisamente esa idea nos permite avanzar un poco más.

Una prueba de color funciona como un sistema.

Dentro de ese sistema intervienen el archivo, la impresora, las tintas, el sustrato, la calibración, los perfiles ICC, el RIP, el instrumento de medición y las condiciones bajo las cuales evaluamos posteriormente el resultado.

Esto significa que entregar exactamente los mismos valores CMYK a dos dispositivos diferentes no garantiza, por sí solo, que ambos produzcan exactamente el mismo resultado.

  • Cada impresora tiene características propias.

  • Cada combinación de tinta y sustrato también.

Por eso la gestión del color intenta hacer algo mucho más interesante que simplemente “imprimir bien”:

Busca que el resultado sea predecible, medible y repetible.


La impresora también tiene su propia forma de reproducir el color

Pensemos en dos impresoras diferentes.

Aunque ambas trabajen con la misma tecnología, pueden utilizar distintos sistemas de tintas, diferentes configuraciones de impresión y tener capacidades de reproducción de color distintas.

Incluso dos equipos del mismo modelo pueden cambiar su comportamiento con el tiempo debido a variables propias del sistema de impresión y de sus condiciones de operación.

Por eso, cuando hablamos de una prueba de color, no deberíamos pensar solamente en el archivo que estamos enviando.

También necesitamos conocer:

cómo está reproduciendo el color el dispositivo que recibe ese archivo.

Aquí aparece uno de los conceptos más importantes dentro de un flujo de gestión del color:

la calibración.

Prueba de color - Synergy SB

Calibrar no significa simplemente que la impresora esté funcionando

Una impresora puede estar funcionando perfectamente y aun así haber cambiado su comportamiento de color respecto de la condición con la que fue caracterizada inicialmente.

La calibración permite establecer y posteriormente recuperar una condición conocida de reproducción.

Esto es especialmente importante porque un perfil ICC describe el comportamiento de una determinada condición.

Si esa condición cambia significativamente, el sistema sobre el cual construimos nuestra gestión del color también ha cambiado.

Por eso la recalibración forma parte del mantenimiento de un flujo de color consistente.

Fiery, por ejemplo, permite trabajar con procesos de calibración, perfilado, optimización y verificación dentro de su ecosistema de gestión del color.

Pero todavía nos falta otra pieza.


El perfil ICC conecta el dispositivo con el color que queremos reproducir

Una vez que tenemos una condición de impresión controlada, necesitamos caracterizar cómo reproduce el color esa combinación de impresora, tinta, sustrato y configuración.

Aquí entran los perfiles ICC.

Podemos pensarlos como una descripción del comportamiento de color de un sistema determinado.

Esto es importante porque dos impresoras no necesitan tener exactamente las mismas capacidades para participar de un flujo de prueba de color.

Lo que necesitamos es conocer su comportamiento y gestionar correctamente la transformación de color necesaria para reproducir la condición que queremos simular.

Fiery XF incorpora herramientas para crear y optimizar perfiles ICC y Device Link, además de comparar gamas de perfiles para evaluar las capacidades de diferentes condiciones de salida.

Esto nos lleva a una idea importante:

la consistencia no significa que todas las impresoras sean iguales.

Significa controlar sus diferencias para obtener resultados previsibles.


El papel vuelve a aparecer

Aquí podemos conectar directamente con algo que ya analizamos anteriormente.

  1. Podemos calibrar la impresora.

  2. Podemos crear un perfil ICC.

  3. Podemos controlar el archivo.

  4. Pero después cambiamos el papel.

Y nuevamente hemos modificado una parte del sistema.

El color de base, la superficie, la absorción de tinta y el comportamiento de los blanqueadores ópticos pueden influir en el resultado.

Por eso, dentro de un flujo de prueba de color, impresora y papel no deberían entenderse como elementos completamente independientes.

La condición que estamos caracterizando corresponde a una combinación determinada de variables.

Cambiar una de ellas puede significar que necesitamos revisar nuevamente el comportamiento del sistema.

Prueba de color - Synergy SB

¿Y qué papel cumple el RIP?

Hasta ahora tenemos un archivo, una impresora, tinta, papel, calibración y perfiles.

Pero necesitamos algo capaz de gestionar cómo toda esa información llega finalmente al dispositivo.

Aquí aparece el RIP.

En un entorno profesional de prueba de color, el RIP no cumple solamente la función de procesar un PDF y enviarlo a imprimir.

También participa en la gestión del color, la selección de perfiles, las condiciones de simulación, los métodos de reproducción y diferentes parámetros que determinan cómo será procesado el trabajo.

Y cuando una empresa trabaja con varios dispositivos, esta capacidad comienza a adquirir todavía más importancia.

Porque el desafío deja de ser:

“¿Cómo consigo una buena impresión?”

Y comienza a ser:

“¿Cómo mantengo un flujo de color controlado cuando tengo diferentes impresoras, papeles y trabajos?”.


Controlar diferentes dispositivos desde un mismo flujo

Aquí es donde soluciones especializadas como Fiery XF 9 comienzan a tener sentido.

Fiery XF dispone de una configuración específica para proofing que incorpora herramientas de perfilado y verificación de color, compatibilidad con colores planos y gestión mediante Fiery Command WorkStation. Su Color Verifier permite comprobar resultados frente a estándares ISO o criterios de calidad propios mediante tolerancias definidas.

Esto permite abordar el problema desde una perspectiva diferente.

No intentamos simplemente que una impresora “se parezca” visualmente a otra.

Trabajamos para que cada sistema tenga una condición conocida y pueda ser evaluado respecto de una referencia.

Porque cuando hablamos de pruebas de color profesionales:

Ver parecido no necesariamente significa estar dentro de tolerancia.


Imprimir es una parte. Verificar es otra.

Podemos obtener una impresión visualmente satisfactoria.

Pero si queremos utilizarla como referencia dentro de un proceso productivo necesitamos poder responder otra pregunta:

¿Podemos demostrar que el resultado está dentro de los criterios que definimos?

Fiery XF permite imprimir barras de control y medirlas posteriormente contra una referencia seleccionada. En flujos orientados a ISO 12647-7, la propia documentación de Fiery contempla barras de control compatibles, datos de caracterización y tolerancias para evaluar los resultados medidos.

Y en Fiery XF 9 esta lógica puede extenderse mediante Fiery ColorGuard, que permite programar verificaciones, almacenar resultados y analizar tendencias de comportamiento de las impresoras a lo largo del tiempo.

Esto introduce una diferencia importante:

no solamente podemos producir una prueba de color.

También podemos comprobar si continúa comportándose como esperamos.


El objetivo no es que las impresoras sean iguales

Volvamos entonces a nuestra pregunta inicial.

¿Por qué dos impresoras pueden producir resultados diferentes utilizando exactamente el mismo archivo?

Porque el archivo es solamente una parte del proceso.

Las características del dispositivo, las tintas, el papel, la calibración, los perfiles y la configuración del RIP también participan en el resultado.

La gestión del color no intenta eliminar físicamente esas diferencias.

Busca conocerlas, controlarlas y gestionarlas.

Por eso una prueba de color confiable no debería depender solamente de que hoy obtuvimos una impresión que visualmente nos parece correcta.

  • Necesitamos poder repetirla.

  • Medirla.

  • Verificarla.

Y saber qué cambió cuando el resultado deja de ser el esperado.

Porque finalmente:

El archivo puede ser el mismo.

La condición de impresión no necesariamente lo es.


¿Quieres revisar cómo estás realizando tus pruebas de color?

En Synergy SB podemos revisar junto a tu equipo cómo están desarrollando actualmente sus pruebas de color, desde la configuración de la impresora y el sustrato hasta la calibración, creación de perfiles ICC, implementación de Fiery XF y verificación del resultado.

El objetivo es construir un flujo donde el color no dependa solamente de obtener una buena impresión una vez, sino de poder mantener resultados controlados, medibles y repetibles.


¿Quieres evaluar si tu flujo de prueba de color está trabajando bajo una condición controlada?

CONTACTA A SYNERGY SB: contacto@synergysb.net

Comentarios


bottom of page